Devocional Diario | Octubre 07

  |   Estudiemos La Biblia   |   3 Comments

ORA

Señor en medio de la angustia quiero escuchar tu voz, hoy inclina tu oído y escucha mi oración.

LEE

Ay de Efraín

 

28 ¡Ay de la altiva corona de los borrachos de Efraín,
    de la flor marchita de su gloriosa hermosura,
que está sobre la cumbre de un valle fértil!
    ¡Ay de los abatidos por el vino!
Miren, el Señor cuenta con alguien
    que es fuerte y poderoso:
Este echará todo por tierra con violencia,
    como tormenta de granizo,
    como tempestad destructora,
    como tormenta de aguas torrenciales,
    como torrente desbordado.
La altiva corona de los borrachos de Efraín
    será pisoteada.
Esa flor marchita de su gloriosa hermosura,
    sobre la cumbre de un valle fértil,
será como higo maduro antes de la cosecha:
    apenas alguien lo ve y lo tiene en la mano,
    se lo traga.

En aquel día el Señor Todopoderoso
    será una hermosa corona,
una diadema gloriosa
    para el remanente de su pueblo.
Él infundirá espíritu de justicia
    al que se sienta en el tribunal,
y valor a los que rechazan
    los asaltos a la puerta.

También sacerdotes y profetas
    se tambalean por causa del vino,
    trastabillan por causa del licor;
quedan aturdidos con el vino,
    tropiezan a causa del licor.
Cuando tienen visiones, titubean;
    cuando toman decisiones, vacilan.
¡Sí, regadas de vómito están todas las mesas,
    y no queda limpio ni un solo lugar!

«¿A quién creen que están enseñando?
    ¿A quién le están explicando su mensaje?
¿Creen que somos niños recién destetados,
    que acaban de dejar el pecho?
10 ¿Niños que repiten:
    “a-b-c-d-e, a-e-i-o-u,
    un poquito aquí, un poquito allá”?»

11 Pues bien, Dios hablará a este pueblo
    con labios burlones y lenguas extrañas,
12 pueblo al que dijo:
    «Este es el lugar de descanso;
    que descanse el fatigado»;
y también:
    «Este es el lugar de reposo».
    ¡Pero no quisieron escuchar!
13 Pues la palabra del Señor
    para ellos será también:
    «a-b-c-d-e, a-e-i-o-u,
    un poquito aquí, un poquito allá».
Para que se vayan de espaldas cuando caminen,
    y queden heridos, enredados y atrapados.

14 Por tanto, gobernantes insolentes
    de este pueblo de Jerusalén,
    escuchen la palabra del Señor:

15 Ustedes dicen: «Hemos hecho un pacto con la muerte,
    hemos hecho una alianza con el sepulcro.
Cuando venga una calamidad abrumadora,
    no nos podrá alcanzar,
porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio
    y del engaño nuestro escondite».

16 Por eso dice el Señor omnipotente:

«¡Yo pongo en Sión una piedra probada!,
    piedra angular y preciosa para un cimiento firme;
    el que confíe no andará desorientado.
17 Pondré como nivel la justicia,
    y la rectitud como plomada.
El granizo arrasará con el refugio de la mentira,
    y las aguas inundarán el escondite.
18 Se anulará el pacto que hicieron con la muerte,
    quedará sin efecto su alianza con el sepulcro.
Cuando venga la calamidad abrumadora,
    a ustedes los aplastará.
19 Cada vez que pase, los arrebatará;
    pasará mañana tras mañana, de día y de noche».

La comprensión de este mensaje
    causará terror absoluto.
20 La cama es demasiado estrecha para estirarse en ella,
    la manta es demasiado corta para envolverse en ella.
21 Sí, el Señor se levantará como en el monte Perasín,
    se moverá como en el valle de Gabaón;
para llevar a cabo su extraña obra,
    para realizar su insólita tarea.
22 Ahora bien, dejen de burlarse,
    no sea que se aprieten más sus cadenas;
porque me ha hecho saber el Señor,
    el Señor Todopoderoso,
acerca de la destrucción decretada
    contra todo el país.

23 Escuchen, oigan mi voz;
    presten atención, oigan mi palabra:
24 Cuando un agricultor ara para sembrar,
    ¿lo hace sin descanso?
¿Se pasa todos los días rompiendo y rastrillando su terreno?
25 Después de que ha emparejado la superficie,
    ¿no siembra eneldo y esparce comino?
¿No siembra trigo en hileras,
    cebada en el lugar debido,
    y centeno en las orillas?
26 Es Dios quien lo instruye
    y le enseña cómo hacerlo.

27 Porque no se trilla el eneldo con rastrillo,
    ni sobre el comino se pasa una rueda de carreta,
sino que el eneldo se golpea con una vara,
    y el comino con un palo.
28 El grano se tritura, pero no demasiado,
    ni tampoco se trilla sin descanso.
Se le pasan las ruedas de la carreta,
    pero los caballos no lo trituran.
29 También esto viene del Señor Todopoderoso,
    admirable por su consejo
    y magnífico por su sabiduría.

 

Ay de la Ciudad de David

 

29 ¡Ay, Ariel, Ariel,
    ciudad donde acampó David!
Añadan a un año otro año más,
    y que prosiga el ciclo de las fiestas.
Pero a Ariel la sitiaré;
    habrá llanto y lamento,
    y será para mí como un brasero del altar.
Acamparé contra ti, y te rodearé;
    te cercaré con empalizadas,
    y levantaré contra ti torres de asalto.
Humillada, desde el suelo elevarás tu voz;
    tu palabra apenas se levantará del polvo.
Saldrá tu voz de la tierra
    como si fuera la de un fantasma;
tu palabra, desde el polvo,
    apenas será un susurro.

Pero la multitud de tus enemigos
    quedará hecha polvo fino,
y la multitud de despiadados
    será como la paja que se lleva el viento.
De repente, en un instante,
    vendrá contra ti el Señor Todopoderoso;
vendrá con truenos, terremotos
    y gran estruendo,
vendrá con una violenta tormenta
    y con devoradoras llamas de fuego.
La multitud de todas las naciones
    que batallan contra Ariel,
todos los que luchan contra ella
    y contra su fortaleza,
aquellos que la asedian,
    serán como un sueño,
    como una visión nocturna.
Como el hambriento que sueña que está comiendo,
    pero despierta y aún tiene hambre;
como el sediento que sueña que está bebiendo,
    pero despierta y la sed le reseca la garganta.
Así sucederá con la multitud de todas las naciones
    que luchan contra el monte Sión.

Pierdan el juicio, quédense pasmados,
    pierdan la vista, quédense ciegos;
embriáguense, pero no con vino;
    tambaléense, pero no por el licor.
10 El Señor ha derramado sobre ustedes
    un espíritu de profundo sueño;
a los profetas les cubrió los ojos,
    a los videntes les tapó la cara.

11 Para ustedes, toda esta visión no es otra cosa que palabras en un rollo de pergamino sellado. Si le dan el rollo a alguien que sepa leer, y le dicen: «Lea esto, por favor», este responderá: «No puedo hacerlo; está sellado». 12 Y, si le dan el rollo a alguien que no sepa leer, y le dicen: «Lea esto, por favor», este responderá: «No sé leer».

13 El Señor dice:

«Este pueblo me alaba con la boca
    y me honra con los labios,
    pero su corazón está lejos de mí.
Su adoración no es más que un mandato
    enseñado por hombres.
14 Por eso, una vez más asombraré a este pueblo
    con prodigios maravillosos;
perecerá la sabiduría de sus sabios,
    y se esfumará la inteligencia de sus inteligentes».
15 ¡Ay de los que, para esconder sus planes,
    se ocultan del Señor en las profundidades;
cometen sus fechorías en la oscuridad, y piensan:
    «¿Quién nos ve? ¿Quién nos conoce?»!
16 ¡Qué manera de falsear las cosas!
    ¿Acaso el alfarero es igual al barro?
¿Acaso le dirá el objeto al que lo modeló:
    «Él no me hizo»?
¿Puede la vasija decir del alfarero:
    «Él no entiende nada»?

17 Muy pronto el Líbano
    se convertirá en campo fértil,
    y el campo fértil se convertirá en bosque.
18 En aquel día podrán los sordos
    oír la lectura del rollo,
y los ojos de los ciegos podrán ver
    desde la oscuridad y la penumbra.
19 Los pobres volverán a alegrarse en el Señor,
    los más necesitados se regocijarán en el Santo de Israel.
20 Se desvanecerán los despiadados,
    desaparecerán los insolentes,
y todos los que no duermen para hacer el mal
    serán exterminados;
21 los que con una palabra hacen culpable a una persona,
    los que en el tribunal ponen trampas al defensor
    y con engaños perjudican al indefenso.

22 Por eso, el Señor, el redentor de Abraham, dice así a los descendientes de Jacob:

«Jacob ya no será avergonzado,
    ni palidecerá su rostro.
23 Cuando él vea a sus hijos,
    y la obra de mis manos en medio de él,
todos ellos santificarán mi nombre;
    santificarán al Santo de Jacob,
    y temerán al Dios de Israel.
24 Los de espíritu extraviado recibirán entendimiento;
    y los murmuradores aceptarán ser instruidos».

Plena confianza en Cristo

 

Por lo demás, hermanos míos, alégrense en el Señor. Para mí no es molestia volver a escribirles lo mismo, y a ustedes les da seguridad.

Cuídense de esos perros, cuídense de esos que hacen el mal, cuídense de esos que mutilan el cuerpo. Porque la circuncisión somos nosotros, los que por medio del Espíritu de Dios adoramos, nos enorgullecemos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en esfuerzos humanos. Yo mismo tengo motivos para tal confianza. Si cualquier otro cree tener motivos para confiar en esfuerzos humanos, yo más: circuncidado al octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de pura cepa; en cuanto a la interpretación de la ley, fariseo; en cuanto al celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que la ley exige, intachable.

Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo. Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe. 10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte. 11 Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos.

 

Ciudadanos del cielo

 

12 No es que ya lo haya conseguido todo, o que ya sea perfecto. Sin embargo, sigo adelante esperando alcanzar aquello para lo cual Cristo Jesús me alcanzó a mí. 13 Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, 14 sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.

15 Así que, ¡escuchen los perfectos! Todos debemos tener este modo de pensar. Y, si en algo piensan de forma diferente, Dios les hará ver esto también. 16 En todo caso, vivamos de acuerdo con lo que ya hemos alcanzado.

17 Hermanos, sigan todos mi ejemplo, y fíjense en los que se comportan conforme al modelo que les hemos dado. 18 Como les he dicho a menudo, y ahora lo repito hasta con lágrimas, muchos se comportan como enemigos de la cruz de Cristo. 19 Su destino es la destrucción, adoran al dios de sus propios deseos y se enorgullecen de lo que es su vergüenza. Solo piensan en lo terrenal. 20 En cambio, nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde anhelamos recibir al Salvador, el Señor Jesucristo. 21 Él transformará nuestro cuerpo miserable para que sea como su cuerpo glorioso, mediante el poder con que somete a sí mismo todas las cosas.

Julio Melgar - Río Poderoso

COMPARTE

Si hoy sientes angustia por algo, quédate quieto y escucha la voz de Dios. #2018ReformaIntegral


3 Comentarios
  • Cristina pardo nemocon | Oct 7, 2018 at 5:50 am

    Señor mi Dios en ti pongo mi confianza ,con Tigo lo tengo todo ,hacer tu voluntad y obedecerte es agradable para ti, tú me das fuerzas en todo momento gracias Dios muéstrame tu voluntad déjame ver el camino q debo seguir , gracias por tantas bendiciones en el nombre de nuestro señor Jesucristo amen

  • Carlos Iván Molina Roa | Oct 7, 2018 at 7:13 am

    Gracias Señor todopoderoso, por tu piedad para con nosotros. Hoy te sigo amando, como mi Padre Celestial. Que la obra del poder de la cruz, siga menguandome, y haciendo brillar la obra de Cristo en mi. Te pido, sigas ayudandome a aumentar la fe, la obediencia y el amor, y entender que ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mi, que debo vivir, alejado de lo terrenal y con la mira, en las cosas del cielo. Que voy en busca del gran premio de Dios. Lo oro, en el nombre del Señor Jesús. Amén y Amén.

  • Alexander Hernández mora | Oct 7, 2018 at 9:53 pm

    Oh Dios amado gracias infinitas por esta nueva semana, en que confundes aliento de vida y conversión, te alabo excelentísimo Señor, porque has dado a tus hijos la.gracia de la.reconciliación o bendito.señor enseñándonos a vivir.conforme a tu voluntad. Te necesito y en cada momento se Tú mi inspiración. Ayúdame a.fijar la.mirada de tu eternidad en mis hermanos y traerlos a tus bellos pies y cedularlos como ciudadanos del cielo esperando tu gloriosa venida en justicia y santidad para.que.gobiernes de los siglos por los siglos amén

Escribir reflexion.